MENSAJE DIARIO ~ LUNES 29 DE ENERO DEL 2018

Hay dos energías predominantes iluminando a los seres humanos, quienes a menudo son reticentes a admitir interiormente o a expresar la pena o aflicción y el enojo. Ellos sienten que las emociones no son lo suficientemente espirituales, que no son válidas porque no están alineadas con sus Yos Más Elevados, o no desean añadir lo que ellos consideran es una emoción negativa al colectivo. Queridos Míos, les instamos a que se tomen un tiempo para crear amorosamente un espacio para sentir plenamente y de manera segura cualquier emoción sin resolver que pudieran tener. 

Sus emociones — todas ellas — son parte de su experiencia humana. El no admitirlas no hace que desaparezcan, sino que sencillamente las mantiene siendo una parte activa de sus energías. Si no se toman un tiempo para experimentarlas plenamente y honrarlas, ellas van a burbujear a la superficie a menudo en su deseo de ser amadas y de regresar a la integridad. 

Si han perdido a un ser querido, su pena es una hermosa indicación de cuánto lo han querido. Aunque sepan por sus creencias que el ser y su relación siguen en vida, aunque de una forma diferente, es perfectamente apropiado y recomendado permitirse tener un tiempo para sentir la pena de la pérdida de la presencia física de esa persona en su vida. Ustedes pasan a través de un profundo cambio energético cuando un ser querido transiciona, y su proceso de hacer luto o de llorar su muerte es lo que les permite realizar ese cambio. Sus lágrimas son limpiadoras y sanadoras. 

Hay muchísimos seres humanos en vías de iluminación que han malentendido, abusado, ridiculizado, abandonado, rechazado, o descartado no solamente en esta vida sino en previas expresiones de vida.  El no admitir el enojo justificado de dicho maltrato es mantenerse a sí mismos en una conciencia de víctima. Su enojo es apropiado si lo pueden ver como un deseo de experimentar la justicia, un tratamiento apropiado, y ser tratados y respetados de maneras que los honren. 

Su enojo por haber sido maltratados es un medio que los mueve a crear límites más saludables y a expresar su propio amor por sí mismos como su propia guía y padre amoroso.  Permítanse sentir de qué manera no estuvieron bien las cosas a fin de procesar esos sentimientos y avanzar adelante de un modo que sea saludable y esté más equilibrado y empoderado.

El enojo es un temor pidiendo amor y protección. Transmuten su enojo y su temor ofreciéndose a sí mismos entendimiento y consuelo. La pena acompaña frecuentemente al enojo y al temor, particularmente si han sido victimizados. Comprendan que si han sido abusados su inocencia sigue estando disponible a ustedes en forma de su niño interior. Nunca es demasiado tarde para regresar y proporcionarse a sí mismos el cuidado, protección, amor y entendimiento que se merecen y que nunca obtuvieron. Ustedes son absolutamente capaces de sostener el espacio para su propia sanación. A partir de esa sabiduría y autoresponsabilidad van a estar dispuestos también a extender una mano para pedir un apoyo extra si lo necesitan. 

Una vez que se han permitido sentir plenamente las emociones que pudieran ocasionarles tanto temor y considerar poco espirituales, pero que se merecen su amor y atención, serán capaces de avanzar adelante de verdad de modos más ligeros y empoderados. Permitan a esas emociones subir a la superficie a su propio ritmo a medida que están listas para ser sanadas, confiando en la sabiduría de su ser, y amen todo ello como una práctica sagrada de aceptancia y transmutación, pues todo lo que son ustedes es divino y hermoso, especialmente su parte humana sensible.  ~Arcángel Gabriel via Shelley Young

 

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