Es difícil para ustedes entender los niveles en su interior hasta los cuales pueden ascender mientras están aun habitando un cuerpo.
Sus religiones y culturas les han enseñado que el conocimiento de los reinos espirituales solo está disponible a los más altamente evolucionados entre ustedes, y que se necesita pasar muchísimos años en meditación, oración y en prácticas ascéticas para alcanzar un nivel que les brinde la experiencia de paz y amor de las que les hablan sus maestros iluminados.
Sin embargo, esto no es así. Todos pueden volverse hacia su interior y alcanzar la experiencia del conocimiento de Dios.
La razón por la que tan pocos lo hacen es porque están mayormente atrapados por las distracciones de la ilusión a las que sus cuerpos parecen dirigir una parte tan grande de su atención.
Sus cuerpos fueron diseñados como factores limitantes, para convencerlos que el ambiente físico que experimentan a través de él es el único que en realidad existe.
Si sus cuerpos (que los representan mientras están experimentando la vida en la ilusión) son incapaces de percibir algo a través de sus sentidos corporales, inmediatamente concluyen que eso no existe.
Durante las últimas décadas algunos de sus científicos han llegado a la conclusión de que eso definitivamente no es cierto.
Y por supuesto, en eras pasadas, esta verdad era aceptada aún y cuando no muchos tenían conocimiento directo de ella.
Actualmente, muchos están descubriendo esto por ellos mismos, a medida que se separan del dogma que tantos “expertos” insisten que es la única verdad: ¡si no se puede medir, entonces no existe!
Sin embargo, mientras estén habitando un cuerpo, les resultará difícil encontrar su camino hacia ese anteriormente oculto reino interior, donde pueden sentir el amor que Dios les ofrece a cada momento.
Cuando experimenten la realidad de ese conocimiento divino, su existencia cambia completamente y en ese momento tendrán completa confianza en ese amor en el que Dios los abraza siempre.
La vida como un ser humano ya no será experimentada con las dudas, miedos y ansiedades a las que están acostumbrados, pues en verdad sabrán, sin ninguna posibilidad de duda, que son una parte inseparable de Dios.
Una manera de alcanzar ese lugar de certeza en su interior es mediante la meditación o mediante una profunda relajación.
Intentar alcanzarlo no funciona, pues el hecho mismo de tratar, no es más que un esfuerzo del ego intentando controlar o forzar un resultado que esta infinitamente más allá de sus escasas capacidades.
Ustedes ya son parte de Dios, así que no necesitan esforzarse demasiado para volverse conscientes de esto.
En su lugar, relájense y permitan que este estado, que es su estado natural, los envuelva.
Dentro de la ilusión todos ustedes son diferentes aspectos de la unidad que en realidad forman, y en consecuencia sus experiencias, creencias, fortalezas, debilidades y habilidades, son diferentes y varían de acuerdo a su raza, cultura, religión o la ausencia de esta, sexo e intereses.
Como resultado de esto no es posible que sigan el camino de otra persona hacia ese lugar interior de paz y conocimiento.
Muchos han intentado seguir el aparentemente santo y sabio camino de otro, calificando su propio camino como inadecuado.
Pero como dije antes, tratar no funciona y seguir el camino de otra persona es tratar.
El camino de vida en el que cada uno de ustedes se encuentra, ha sido cuidadosamente planeado por ustedes mismos.
Les ofrecerá las lecciones que con gran sabiduría y visión ustedes programaron para que les fueran presentadas en los momentos apropiados de esta vida.
Si se relajan y las aceptan con agradecimiento a medida que suceden, las aprenderán fácil y rápidamente.
Si reaccionan con indignación y enojo contra ellas, simplemente continuarán apareciéndoles hasta que las aprendan, y esto puede traerles una considerable cantidad de dolor y sufrimiento.
Los caminos de sus vidas pueden fluir muy suavemente si los dejan, y cuando lo hagan, notarán que las cosas parecen funcionar mucho mejor, reduciendo sus niveles de stress, permitiéndoles relajarse más fácilmente y fluir con la vida.
Esto les permitirá encontrarse con convenientes sincronías con mucha más frecuencia, de manera que a los otros les pueda incluso llegar a parecer que su vida esta encantada.
Este soltar y permitir, es lo que les permite alcanzar ese lugar interno de paz en donde Dios se les puede revelar.
Ustedes se relajan y permiten, luego El se les presenta en una manera tal, que demuestra mas allá de cualquier duda, que son en realidad seres eternos infinitamente amados por su Padre y a salvo para siempre en Su abrazo divino.
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