Presentación:¿Dónde situamos el límite entre los posible y lo imposible? ¿Quién podría, desde su conciencia, establecer el punto exacto a partir del cual todas las posibilidades serían imaginables, pero no materializables?
El progreso científico y tecnológico de la humanidad actual fue precedido de un período de casi inercia en todos los sectores de la actividad humana.
En el comienzo de este siglo esa posición estática inició un proceso de aceleración gradual, inicialmente lento pero continúo, culminando hoy con los conocimientos científicos fantásticos que desafían nuestra comprensión.
Y ese movimiento, que se desenvuelve en progresión geométrica, hace rápidamente obsoletas las más modernas invenciones, de modo que el tiempo se torna demasiado corto para asimilar tantas informaciones.
Así, gran parte de esa multiplicidad de innovaciones puede encontrar mentes refractarias, no aceptando verdades probadas inclusive en el plano práctico, simplemente por no acompañar el progreso o por mero escepticismo.
En verdad, hasta hace pocos siglos la Tierra tenía forma de disco y era el centro del Universo. Y pobre de quien osase no aceptar eso.
Al presentar nuestra obra, partimos de la suposición de que nada es imposible. Si lo que se nos muestra parece algo completamente improbable, antes que lo cataloguemos como misterio es necesario que lo estudiemos, para no exponernos a la ridícula posición de mirar hacia atrás y tener que admitir verdades que temerosamente rechazamos.
La primera vez que oímos hablar de una civilización intraterrestre, las informaciones sugerían una especie de ficción.
Sin embargo, dada la certeza que tal asunto despierta en un grupo que, como el nuestro, tiene la mente siempre abierta a nuevos conocimientos, procuramos estudiar todas las obras a nuestro alcance que tratasen sobre el tema, de modo que fueron sorprendentes a nuestras conclusiones, principalmente porque, a partir de cierto momento, vivimos más de cerca las experiencias impresionantes que serán contadas a través de este libro.
Precisamente a inicios de 1984 recibimos una gran cantidad de mensajes a través de uno de los médiums del Grupo de Estudios Ramatís, que en viaje astral recibía la compañía de un Ser que se decía morador de un “mundo subterráneo”, perteneciente a una civilización poco más evolucionada que la nuestra. A partir de ahí ese Ser comienza a relatarnos regularmente, describiendo con detalles, diversos aspectos de ese pueblo.
Nuestra creencia a los referidos viajes se debe básicamente a tres argumentos: en primer lugar, la idoneidad del médium.
En segundo, estamos seguros de que él, hasta entonces nunca había oído hablar de civilizaciones intraterrestres, a pesar de dos fenómenos de contacto de segundo grado con esos Seres, cuyos relatos están referidos en la presente obra.
En tercer lugar, muchas de las informaciones contenidas en estos mensajes coinciden con lo que otras obras vienen diciendo sobre el asunto, lo que nos permite adoptar una posición de crédito total en relación a ellos.
Simultáneamente, otro médium del Grupo, valiéndose también de ese fenómeno del desdoblamiento, acompañado de una criatura intra-marina, en viajes reveladores a las profundidades del océano, nos presentó impresionante trabajo, ejecutado por un equipo de esos Seres, cuya finalidad es de interés vital para el Planeta, amenazado de destrucción por las frecuentes radiaciones a que ha estado expuesto últimamente.
¿Serían absurdas esas tremendas revelaciones?
Que el lector las juzgue a pesar de que, de nuestra parte, ya conocemos la posición de la gran mayoría.
Es posible que hasta ya nos espere una nueva inquisición, no obstante, teníamos el compromiso con su divulgación y nada podría convencernos en desistir.
He aquí, apreciados amigos, nuestra contribución para aquellos que profundizan, sin preconceptos, en busca del conocimiento y de la verdad. No pedimos que nos crean, sino que sugerimos estudio.
Que estas informaciones puedan ayudar a traer nuevas luces, ya que revisten gran importancia para todos nosotros.
Que cada uno haga su propio juicio y espere, hasta que nuevos descubrimientos lleguen al dominio público, sobre aquello que aquí fue revelado.
Humildemente, ofrecemos nuestro trabajo a los estudiosos, enseñándoles los sucesos en la continuidad de las investigaciones.
Prefacio Compañeros, Abran su corazón a la majestad del silencio.
Reflexionen sobre las innumerables oportunidades que dejaron escapar cuando fueron llamados por la consciencia para penetrar en las profundidades de sus propias almas, a fin de concederles intensamente la magnitud de la obra universal.
Consideren los milenios desaprovechados en sus múltiples llegadas a este Planeta, cuando, intempestivamente, rehusaron adentrarse en las puertas abiertas de par en par de su propio progreso, para atender en su lugar a los llamados extraños de sus necesidades, ya sea satisfaciendo su orgullo, sea atendiendo compromisos ajenos a sus más nobles ideales planeados en la erraticidad.
Cuantas y cuantas veces trocaron la oportunidad de sabiduría y engrandecimiento del amor espiritual por los laureles de la conveniencia social, atendiendo a los apegos inmorales de la imprudencia y rehusando vehementemente la ayuda de sus propios Guías, cayendo entonces repetidamente en las redes de las insinuaciones del abismo, sin lograr satisfacción o resquicios de felicidad.
Aprendieron a caminar torpemente, cuando lo indispensable para su seguridad les acompañaba justo a su propio paso, sin que sus sentidos espirituales percibiesen tan importante aspecto.
Su libre albedrío, compañeros, les permite también rehusar una vez más esta oportunidad, de conocer nuevas revelaciones, como vienen haciendo en el transcurso de las eras -desconsiderar el trabajo de hermanos abnegados en traer a ustedes la “Luz del conocimiento trascendental”, en simplicidad literaria, lo que muchos ya acogieron y asimilaron en las últimas décadas.
Nuestra voz, que no se calla, es portadora de las verdades necesarias para ser reveladas en esta época, aunque muchas puertas se cierren a nuestras aproximaciones, muchos intermediarios se rehúsen a atender nuestro llamado, o la conveniencia aparentando celo nos corte oportunidades esclarecedoras de anunciar a la humanidad aquello que ésta ya se hace merecedora de incorporar a sus conocimientos.
Muchos de los asuntos tratados en esta obra ya son de entero conocimiento científico, no obstante, el rótulo confidencial viene determinando aquellos que se pueden ofrecer.
Por eso, hemos de valernos de sus experiencias mediúmnicas para traer al público informaciones nuevas, a fin de aumentar su conocimiento sobre esas importantes revelaciones.
Aquellos a quienes consideramos como jueces propensos, y que por la propia actitud se reconocerán como candidatos al rechazo impertinente de nuestras aseveraciones, convocamos a una retrospectiva de consciencia, a fin de que no se repitan nuevos desaciertos en su peregrinaje, y en consecuencia se envuelvan en el estancamiento sujeto a los espíritus rebeldes.
Quien tenga ojos para ver, que vea, dijo el Maestro.
Repetimos nosotros, aún hoy, con seguridad, exhortando a los hermanos para una nueva visión conjunta del Universo, del Amor y del Bien Común. Con la Paz del Señor. Ramatís
Consideraciones Iniciales
Releyendo, con gusto, la magnífica obra de Caio Miranda -”ASÍ LO ESCUCHE DEL MAESTRO” – me sorprendí tanto con un texto que él escribió en la presentación del libro que me vi tentada a transcribirlo en este modesto trabajo, tal fue la identificación entre su pensamiento y el mío respecto al asunto.
Vivía yo en aquellos días una especie de frustración por no poder pasar al papel todo lo que necesitaba ser dicho en esta obra, por no poseer dones literarios, aunque amo la literatura. Los MAESTROS vinieron a mi auxilio.
Al comenzar la lectura, vibré intensamente de alegría. Allí estaba, bajo mis ojos, la solución al problema!
Que el querido Caio Miranda, donde sea que estuviera, bien sea con nuestros MAESTROS, me perdone la osadía. Margarida Pinho Carpes Presidente del Grupo de Estudios Ramatís
Palabras de Caio Miranda
Algunos lectores, posiblemente, no penetrarán el contenido de estas narrativas, y así dejarán de sentir el sabor fantástico de las experiencias en ellas vividas.
Muchas personas, quiero creer, no estarán aún preparadas para las cosas de ese nivel.
Pero llegará su día, tarde o temprano, porque a nadie es dado apartarse del proceso irreversible de la evolución cósmica y humana.
Muchos, probablemente, habrán pasado ya por situaciones y vivencias semejantes a aquellas aquí descritas, pero no habrán tenido la serenidad necesaria para meditar sobre ellas, para analizarlas con pureza de corazón y de ahí extraer el mensaje, generalmente tan bello cuando desvelado.
Todas las personas, sin excepción, tendrán algo para relatar de su propia vida, que llega al límite de lo inexplicable, pero por vía del precepto habrán encarado el evento como producto del acaso o de la coincidencia, cuando no atribuido a la fantasía o alucinación.
Y así dejarán pasar las raras oportunidades, a todos ofrecidas, de haber bebido de la fuente de la sabiduría que borbotonea en el Silencio.
Muchos por temor o por ignorancia, han preferido evitar los contactos con el mundo invisible, con los estados de la materia no percibidos por nuestros sentidos físicos ordinarios, aunque posean dones innatos para hacerlo. Despreciaron también la mayor riqueza que desde la cuna trajeron en las manos.
Todavía, cuando las solicitudes provenientes de esas ignotas regiones de lo Real son por demás vehementes, el hombre es forzado a atender los llamados que ocurren sin parar, retumbándole en el fondo del corazón.
Porque si no lo hiciera, tendría que luchar contra energías aplastantes, las cuales no podría resistir por mucho tiempo. Sería un crucificado por fuerzas de solicitudes opuestas, que terminarían partiéndolo en dos Seres incapaces de sobrevivir juntos.
La ciencia occidental, en el mejor de los propósitos, hace clara distinción entre aquello que denomina “concreto” y “abstracto”, o sea, lo que por convención llama “real” e “irreal”.
De esa manera, todo lo que se relaciona con el psíquismo humano, inclusive las imágenes mentales internas o externas, pertenecen, para la ciencia, a la región de lo “inexistente” o de lo “no real”.
Si bien que tal aseveración pudiera ser verdadera para la especulación llamada “científica”, ella configura, no obstante, una premisa enteramente falsa para cualquier aventura filosófica, llegando finalmente a constituir insensatez cuando se trata de escudriñar los profundos problemas del Ser, del Dolor y del Destino.
Todo monumental edificio de la Teología o de la Teosofía estaría construido sobre los falsos cimientos de la irrealidad, caso dado el hombre se hubiese limitado a admitir como real tan solamente aquello que sus precarios sentidos son capaces de distinguir.
No habría más razón alguna para que cualquier religión continúe existiendo en la faz de la Tierra, ya que todos los hechos y testimonios en que se basan, invariable y fundamentalmente, trascienden la vulgar percepción humana.
El gran drama del Calvario, en el cual la sangre inocente de una AVATAR fue derramada en el mayor y más sublime de los ejemplos, comenzó muchos años antes, cuando el arcángel, envuelto en un halo de luz resplandeciente, anunció a la madre de todo los hombres:
-AVE MARIA! EL SEÑOR ES CONTIGO!
A partir de ese inmortal mensaje, todo el monumento cristiano se ha levantado sobre el testimonio de hechos y cosas desapercibidas por la aplastante mayoría de la humanidad.
He ahí, sin embargo, que esos dos mundos, el llamado “real y el “fantástico”, obedecen a las leyes cósmicas soberanas, que nada tienen que ver con la legislación instituida en la Tierra por la ciencia o conocimiento de los hombres.
Esta varía constantemente, mientras aquellas son eternas e inmutables. Aquel que se apodera del conocimiento de las leyes que rigen la actividad de la materia visible se ha de tornar un científico, pero el hombre que penetra el secreto de las normas operativas del universo sutil, se habrá transformado en Sabio.
El científico enviará inventos a los abismos siderales, hará a las criaturas humanas desembarcar en los planetas vecinos, desintegrará el átomo y aprovechará la energía de la luz y del Sol para sus actividades rutinarias, pero continuará ignorándose a sí mismo. Perdido en la vorágine de sus conquistas, terminará exterminando a la humanidad entera.
Porque, finalmente, ¿qué son algunos de los hombres de hoy? ¿Quiénes son algunas de las criaturas que están dirigiendo los destinos del mundo? Simples sombras desorientadas en la búsqueda de la propia destrucción.
Todavía, el gran y eterno problema humano permanece aún a la espera de solución. Pues resulta que todas la criaturas, sin excepción alguna, desean únicamente ser amadas y comprendidas.
Técnicos y científicos jamás tendrán capacidad para construir un mundo donde todos puedan tener esas dos cosas indispensables para la felicidad.
Mientras tanto, los pocos que traspasan el límite de lo “irreal”, fueron inundados por el manantial del Amor que brota de las profundidades del infinito y se derrama, sin parar, en el interior del Ser.
Estos seres dieron su sangre y su vida por los hombres, porque sintieron que la humanidad tiene una sed milenaria de Amor.
Comprendieron eso por haberse conocido a sí mismos. Pero muy pronto su imagen se perdió o fue alterada. Porque de inmediato surgieron los que empezaron a negociar con aquello inmaculado que dejaron los Sabios, como patrimonio espiritual para todas la criaturas. Los mercaderes de la Verdad Eterna, se organizaron en sindicatos para dominar la Tierra.
Inventaron rituales y ceremonias de las cuales los Maestros jamás hablaron y consecuentemente comenzaron a propagar que el camino del cielo sólo podría ser alcanzado por intermedio de ellos.
Establecieron, desde luego, los precios de ese comercio, inclusive la jerarquía del asiento celestial enajenado en sus mezquinos clichés.
Para atemorizar a los ignorantes – oh, maldad de las maldades! -difundieron que Dios recurría, de vez en cuando, a su ira, la justa ira de Dios, que cuando tal acontecía, maltrataba a sus criaturas, vengándose de ellas como lo hiciera cualquier Ser inferior.
No deseamos profundizar en las reminiscencias de esas miserias. Preferimos creer que las masacres que “en nombre de Dios” se hicieron fueron más el producto de la ignorancia que de la ignominia, y proclamamos nuestra esperanza que jamás oprobio tal vuelva a suceder.
Esta última visionaria expectativa se basa en el hecho mismo de que las más ortodoxas doctrinas ya se encaminaron hacia un sendero de mayor tolerancia y comprensión, mientras, que por otro lado, el progreso moral e intelectual de la humanidad han reaccionado vehementemente contra el oscurantismo clerical.
Queda ahora, para saneamiento del mundo, que los mistificadores de todos los tipos, sectas o credos, comprendan el mal que han estado haciendo a sus semejantes y que dispongan de una mejor conducta, basada en la Verdad.
Que los que aún negocian con las cosas de Dios puedan entender que enseñar el camino de la liberación jamás podrá ser una profesión, sino únicamente un ideal, para cuya realización tenemos muchas veces que pagar, pero nunca recibir.
Y que aunque el corazón sangre algunas veces, aunque aquellos que encaminamos hacia la Senda nos apuñalen por la espalda, es necesario siempre perdonar, y sobre todo, amar siempre. Porque sólo el AMOR podrá salvar al mundo.
Mensaje del Maestro Shami
“Queridos Amigos y Hermanos, Cualquiera que sea el camino, los obstáculos se harán visibles.Mientras sea día hay luz y podrán usarla como recurso de la propia visión física.
No obstante, en el camino que andan en busca de sabiduría, el día se hará como el resumen de las experiencias hasta entonces vividas por su espíritu.
Pero las tinieblas de la noche sólo se disiparán con la luz del esfuerzo y de la perseverancia con que reafirmen su disposición para proseguir. Sigo con mi Luz”.
Maestro Shami
NOTA:Mientras el médium psicografiaba, vio a un viejecillo simpático, de túnica blanca, cabellos y barbas blancas, muy delgado, tipo asceta hindú, andando por un camino estrecho y dejando sus huellas bien claras, un pie, tras otro, como si el terreno fuese arenoso. En la mano llevaba un farol ardiente. Enseguida él le dice:
“Mediten no sólo en la primera lectura, sino a cada día, ésta les traerá nuevas lecciones”.
Colonia Submarina de ARMAT 1er. Viaje – 26 de Mayo de 1984
Dejé mi cuerpo a la mesa y me fui en espíritu, sólo, hasta la puerta. Esperándome allá estaba un ser de rostro como el nuestro, rasgos bien finos, pero sin cabellos.
El cráneo estaba cubierto con una piel lisa, azul hosco (como látex azul) y en lo alto de la cabeza había algo como una aleta luminosa azul, semejante a un hilo de neón.
Con relación a este detalle, quedé por largo rato forzando la mente en el intento de entender aquella luz.
Me intrigaba la posibilidad de que alguien tuviera luz en el cuerpo¼Pensaba, fue un detalle mal visto, mal interpretado.
Me decía para mí mismo: eso es un casco, principalmente por ser azul. Entonces recordé que al mirar el punto en que la luz azul de la cabeza contrastaba con el resto del rostro, no veía nada que pudiese ser levantado o separado.
Fue entonces que recordé sobre los peces fluorescentes que en películas y en fotos había visto, y admití entonces que aquel amigo era un habitante de las aguas oceánicas, y que ese punto fluorescente en su cabeza pertenecía a su cuerpo, así como las aletas, los brazos etc.
La aleta iniciaba en lo alto de la cabeza, se engrosaba luminosa en lo alto de la cabeza y hasta la base del cráneo, al final del cuello.
Esa luz fluorescente hacia que su piel reflejara tonos suaves de azul y lilas clarísimos. El Ser tenía un tórax bien desarrollado, equilibrado, brazos como los nuestros (miembros inferiores no recuerdo haberlos visto). En ese punto razoné que no tenía permiso de verle el resto del cuerpo.
El primer contacto con el Ser me hizo extrañar mucho sus rasgos de semejanza con criaturas marinas.
En lugar de piernas y pies, en la mejor de las hipótesis, tal vez hubiese algo como la parte inferior de las mitológicas sirenas, y probablemente me asustara mucho más, y por ignorancia desistiera en acompañarlo, pudiendo perder el trabajo formidable que hoy se desenvuelve.
Sobre los hombros tenía aletas de colores verdes, azules, amarillos y violetas, dorados como los de las plumas del pavo.
La primera vez que las vi estaban abiertas, erguidas sobre los hombros. Algo como espinas sostenían aquella piel multicolor.
El hecho es que la analogía que hice de la imagen de ese Ser con las de los peces me hizo dudar por un momento en acompañarlo.
Miraba hacia sus ojos claros, tranquilos, de apariencia inocente como la de los niños, pero transmitiendo inteligencia elevada, que me aguardaba con paciencia y tolerancia, dándome respuesta como si supiese exactamente lo que yo estaba pensando. El me esperaba, dándome oportunidad de pensar, razonar y decidir en acompañarlo o no.
El no me dejó sentir vergüenza por haberlo estado analizando, ni se ofendió con mi mirada curiosa. Fue entonces que percibí su superioridad espiritual.
En aquel instante, me di cuenta de que si él había entrado a nuestra Casa, debería haber tenido permiso de nuestro Mentor Espiritual.
Decidí entonces acompañarlo sin saber exactamente hacia donde, pues en realidad no tuve el valor ni el tiempo para preguntarle.
Atravesamos la puerta de la sala donde nos reuníamos como si ésta no existiese. Subimos hasta tres metros de altura del suelo y nos dirigimos en dirección hacia el mar, que a pesar de ser de noche, estaba de un azul brillante como si fuese de día.
En un segundo nos sumergimos en un punto como si fuese la Playa de Camburi, en aguas someras cerca a la playa, siguiendo en dirección al este.
El amigo me hablaba como si estuviese dentro de mi cabeza. En realidad, no sentía ni divisaba mi cuerpo material, sin embargo sentía y veía el mar, mismo que él me decía ya estaba comenzando a congestionarse con basura, chatarra, restos, venenos, sobras, residuos de nuestra civilización, y de cierta manera yo captaba sus pensamientos así:
“Mira lo que están haciendo con nuestro mundo”. Yo me sentía mentalmente guiado para mirar en una dirección, donde veía latas, metales, plásticos, restos de embarcaciones, materiales diversos, comprometiendo el paisaje y perjudicando la flora y fauna de aquel mundo submarino, escondido, y todavía desprotegido.
De ahí, entonces, me sentí como si volara dentro del agua, a una velocidad sólo permitida al espíritu, así creo, porque sabía que había ido muy, pero muy lejos, en un abrir y cerrar de ojos.
Estaba parado frente a una cosa que parecía ser una casa. Había una cerca baja y algas plantadas, con aspecto de jardín. Las algas flotaban verticalmente, leves, según la densidad del agua, que no sé por qué, impedía divisar con nitidez la casa, que parecía abandonada.
La visión de ese ambiente, casa y jardín, me parecía irreal por estar en el fondo del mar, lo que me hizo pensar que fuera una visión simbólica. Era un lugar bucólico, no sé explicar muy bien.
Esa serie de pensamientos frente a la casa fue la última cosa que vi en este viaje submarino.
En el día del viaje durante el momento de estar frente a la casa abandonada, sucedieron una serie de ruidos en el ambiente donde mi cuerpo físico descansaba en superficie, lo que me hizo regresar a la realidad material.
Me di cuenta que aquellos ruidos, de alguna manera, habían interrumpido mi viaje; quería ver y saber más, creía haber viajado poco.
Con todo eso, luego de describir el viaje con los colegas del Grupo y, ahora, al comentarlo, concluyo que el viaje realmente había terminado.
Los ruidos sólo coincidieron con su final, y lo que vi y sentí fue tanto, una concesión tan sublime, que me emocioné por juzgar no merecerla.
Abandonamos el lugar, rumbo a la superficie, a una velocidad tan sorprendente que no recuerdo el tiempo utilizado en el trayecto de la casa submarina hasta la superficie del mar.
Para tener una idea de la rapidez con que salimos del agua, a pesar de ya estar a unos 100 metros de altura, aún sobraba tiempo para presenciar el espectáculo del agua separándose, a la distancia.
Que el Señor los bendiga Hermanos, aquí está el Amigo del Fondo del Mar, trayendo su saludo al Pueblo de la Tierra, pero particularmente a ustedes que me trajeron a esta mesa de estudios, gracias a la voluntad de Amigos que orientan en la tarea de esta casa.
Ya notaron mi gran dificultad para presentarme aquí – el hermano se refería al gran esfuerzo hecho para incorporar- pero, estén seguros de que habrán de aprender una infinidad de cosas que ni la propia Ciencia les dice ahora.
Anoten todo lo que sus médiums les digan sobre las estancias que hagan en ese mundo submarino que aún es parte de su planeta.
En seguida, le hicimos algunas preguntas a este Ser:
¿El amigo es la misma entidad que llevó a nuestro compañero hacia el fondo del mar?
-Si, soy yo mismo y estoy acompañado de otros mensajeros de apariencia igual a la mía.
¿Podría respondernos sobre un asunto que fue leído por alguien en un libro o revista?
-Si.
¿Al caer una bomba atómica sobre un lugar, las personas que ahí se encontrasen tendrían su cuerpo astral desintegrado?
-La dificultad que encontramos en responder tal pregunta se debe a la falta de expresión adecuada en la terminología humana.
Habría necesidad de que ustedes conocieran con profundidad la naturaleza del cuerpo astral, sólo así podríamos responder de manera que fuéramos entendidos.
Todavía, dada la carencia de la palabra exacta, podría el autor de ese asunto haber dicho “desintegrar el cuerpo astral”, pero no sería desintegración que anulase una existencia.
Diremos apenas, para que no queden sin respuesta, que no habría un aniquilamiento de la individualidad, sino una repercusión íntima más allá del cuerpo físico que ustedes tienen.
Ya me voy. Queden con Dios.
Ersam 2do. Viaje – 9 de Junio de 1984
Sentí la presencia del amigo del mar. Lo vi más de cerca. Tenía los ojos castaño claro, almendrados.
Me preparé varias veces para acompañarlo pero no fui, dándome cuenta que podría ser necesitado para auxiliar en la incorporación de algún hermano que presentía llegar. Por tres ocasiones fui hasta la puerta y regresé.
En una de esas veces me quedé sentado en el banco cerca de la puerta. El amigo me esperaba de pie, aguardando que yo me decidiera a acompañarlo.
Fue cuando vi a un viajero del espacio (así entendí que fuera), con físico semejante al nuestro, de pié, atrás de uno de los integrantes del grupo.
El viajero estaba vestido de blanco, con detalles y casco plateados, abrió y levantó varias veces los brazos, algunas de manera significativa, aunque para mí eso era una incógnita.
Me llamó la atención su rostro. Como si él leyera mi pensamiento, se quitó el casco. Tenía rasgos finos, piel clara, ojos azules y cabellos hasta el hombro, también claros y casi blancos. No habló nada. Pero su rostro irradiaba calma y paz.
Decidí entonces acompañar al amigo del viaje anterior. Cuando empezamos a movernos en dirección al mar, me di cuenta de que había una incorporación dificultosa, entonces decidí regresar definitivamente.
Pedí disculpas a ERSAM (fue cuando él reveló su nombre) por el esfuerzo y tiempo perdidos.
Quedé triste con los trastornos, indecisiones y principalmente por haber tomado el tiempo de aquella criatura. Sentí entonces que me venían a la mente una serie de revelaciones:
1 - ERSAM es habitante de una ciudad submarina llamada ARMAT.
2 - Que si uniéramos Trinidad o Martins Vaz a Fernando de Noronha con una recta, y a partir de ahí construyéramos un triángulo equilátero, ARMAT quedaría situada en ese tercer vértice.
3 - Conseguí divisar un aglomerado de construcciones simples, rectas, con coberturas inclinadas que servían para captar energía y luz solar.
Conseguí también ver planos inclinados, formados por cristales de sal de la propia agua del mar, aglomerados con precisión y manera científicas, encadenados por la tecnología avanzada de los hombres de ARMAT.
La luz del sol que incidía en cada uno de esos planos se reflejaba y era sucesivamente reflejada en los siguientes planos, hasta el fondo del mar, sin perder el brillo o el calor.
Me pregunté al respecto de objetos atravesando estos planos atómicos, como por ejemplo por navíos, peces, etc. y recibí una respuesta sorprendente: esos planos pueden ser atravesados sin que se perciba o que se afecte lo que le interfiere.
No obstante, una fuerza poderosa los recompone inmediatamente, sin perjudicar el fortalecimiento de la energía y luz, teniendo a la vista que sobre cada ciudad el aglomerado de planos era bastante extenso.
Percibí también que esos planos no son grandes, sin embargo forman un conjunto de trillones de ellos.
La captación de luz durante el día se asemeja a una lluvia maravillosa de luz cayendo sobre los cristales de sal, vibrando en todos los colores conocidos, como si fuesen millones de aguas-vivas (medusas). Un espectáculo inimaginable.
3er. Viaje – 30 de Junio de 1984
Me dirigí a la puerta. ERSAM me esperaba. Salimos volando. Presintiendo que yo estaría sumergido en el agua, 18 horas, y llegase a sentir frío, porque era invierno, inmediatamente apareció en nuestro camino algo como una cápsula transparente.
Así la describo, ya que estaba dentro del agua y no me mojaba, pero no veía los límites de esa protección.
Esa cápsula me acompañaba donde yo y ERSAM fuéramos. Sentí que nos sumergíamos en vertical. Inmediatamente nos encontramos en un espacio inmenso, lleno de aire, bajo el agua.
La falta de agua por mucho tiempo en ese espacio me dejó intrigado. A pesar de haber recibido intuición de estar en un punto contaminado del mar, no conseguía entender como ellos podían vivir en ese lugar sin agua.
No obstante, no recuerdo haber visto a ERSAM en el espacio sin agua donde yo estaba, aunque supiese que él estaba conmigo.
Sobre la bóveda de la redoma de ese espacio vi el agua resplandeciente de reflejos de luz en los cristales de sal.
Era como si fuese una bola inmensa sumergida. Donde tocaba el fondo del océano, en algunos puntos regularmente distribuidos, había fuentes de luz poderosísimas, que ahora supongo fueron la causa de aquella edificación singular y que aún entiendo, pudiese ser transportada para cualquier otro punto del mar.
Me vino a la mente que tal vez fuese una estación en un lugar contaminado por desintegración de átomos detonados por bombas. Hoy tengo absoluta certeza de que eso es así.
ERSAM estaba conmigo dentro de la cápsula protectora, cuando nos sumergimos en el agua, lo que viene a probar que a donde íbamos él tampoco podía dejar de humedecerse.
Percibí también que donde había fuentes luminosas que sustentaban el laboratorio ambulante, había aún alguna cosa que no pude comprender, tal vez un filtro limpiaba el agua, recogiendo el residuo atómico y de alguna manera encaminándolo, agregado in natura, de vuelta al medio ambiente.
En ese mismo día, fui llevado a una sala oscura donde una pantalla exhibía lo que al principio juzgué fuera una película.
No se si la sala también estaba sumergida. El pasaje de un espacio a otro fue brusco. En la pantalla, un hombre de alta posición del gobierno, con traje militar, cuya nacionalidad no pude identificar, andaba de un lado para otro visiblemente irritado.
Sentí que estaba bastante mal asesorado en el plano espiritual. Lo que al principio juzgué fuera una película luego percibí que era algo como una tele-noticia tan perfeccionada que captaba imágenes de cualquier parte en cualquier plano (físico y astral).
Aquel espacio era como si fuese un centro de estudios para comprensión del comportamiento humano donde también se podía prever, con cierta anticipación, acontecimientos amenazantes para la vida de los pueblos sumergidos y de los propios terráqueos.
Así, ellos podían ayudarnos y cuando eso no fuese posible por lo menos se resguardaban de nuestras agresiones contra nosotros mismos y contra toda la naturaleza.
Estaba cansado. Dormí durante el viaje, tal vez, por el hecho de que la sala estaba oscura.
Desperté de pie frente a la puerta. ERSAM me dejó ahí delicadamente. En el día imaginé que tal vez pudiera haberse enfadado por haberme dormido durante un trabajo tan importante.
Se fue y no le pude agradecer la compañía y el viaje. Agradecí entonces a Dios, pidiéndole que bendiciese a ERSAM y su tarea. Hoy estoy seguro de que él se fue antes que yo despertara para que no me sintiera avergonzado.
4to. Viaje – 30 de Julio de 1984
ERSAM me esperaba en la puerta. Salimos en dirección al mar. Siempre tengo la impresión de que voy rumbo al Este, en dirección al Atlántico.
Hoy, sin embargo, me faltaba esa referencia. Apenas sabía que iba en dirección al mar.
La inmersión vertical en esta ocasión me pareció diferente. Había algo como un espacio vacío en el medio del mar, como aquel centro del remolino.
Pude ver que el agua rugía, girando velozmente alrededor del espacio vacío. Encontré el lugar parecido con el espacio abovedado sin agua del viaje anterior.
Difería apenas porque había algo que no identifiqué: el origen que generaba fuerzas gigantes que movían el agua de manera indescriptible.
Algo batía el agua como una inmensa centrífuga. Recibí entonces la orientación de ERSAM, aclarándome que estábamos en el Centro de Recuperación de Aguas Contaminadas, localizado en el camino de una de las más poderosas corrientes marinas, que se supone queda situada en el Océano Pacífico. De manera simultánea me fue proyectado un mapa mundi vivo.
En este mapa veía claramente que esa corriente fluía por la costa brasileña viniendo del norte, bordeando el continente americano por el sur y siguiendo su ruta por el Pacífico, donde en determinado punto estaba la usina.
Quedé maravillado y emocionado con aquel inmenso trabajo que cuidaba de la flora y fauna marina y de la salud del hombre, porque a fin de cuentas ingerimos sal marina, nos alimentamos de peces y uno de nuestros pasatiempos preferidos es el baño de mar.
Y para que eso continuara, nuestros amigos y hermanos trabajaban día y noche a fin de que ese equilibrio no se perdiera después de la detonación de armas nucleares experimentadas en alta mar.
Estaba pensando en ese trabajo paciente y sorprendente cuando de pronto sentí la presencia de ERSAM frente a mí.
Enseguida su rostro se transformó en el de un ser monstruoso, pero que de cierta manera guardaba rasgos suyos.
Sentí en aquel momento un gran pavor, por un instante olvidé todo, toda la obra maravillosa hecha por ERSAM y su pueblo e imaginé que él me quería asustar y había preparado una trampa.
Quedé grandemente sorprendido por el cuadro horrendo que me fue presentado bruscamente en la pantalla mental. En ese instante sentí que ERSAM estuvo todo el tiempo a mi lado.
Que aquellas imágenes horribles eran resultado de las experiencias atómicas de la humanidad de superficie sobre los hombres del mar.
Ni por un segundo hubo censura en el aire. Tampoco me sentí avergonzado por la obra maléfica de mis hermanos de superficie, porque percibía un significado mayor, más allá tal vez de los sentidos, de todo aquel encuentro.
En aquel instante comprendí perfectamente que todos somos hermanos, no importando el espacio, el planeta o la dimensión en que se viva.
Me sentí más con valor al observar el cuadro triste al frente como la proyección de una transparencia sobre una gran pantalla.
Los rasgos finos del rostro de ERSAM, su cráneo redondeado e iluminado, se habían degenerado. La piel fina y morena se había tornado irregular, tosca como piel de un cocodrilo.
El cráneo se tornó puntiagudo, en lugar de aleta luminiscente había solo una cresta dura y negra.
No vi boca ni nariz, apenas unos rasgos en la cara asemejaban el lugar antes ocupado por esas partes, en compensación; los ojos se habían degenerado y la pobre criatura poseía dos pares de ellos.
La cabeza demasiado alargada, no había semejanza alguna con mi amigo ERSAM. Era un cuadro bastante triste.
Esas visiones me barrenaban la mente. Vibraban dentro de mí, sólo, en el vacío, en lo oscuro.
Me recuperé nuevamente de la visión. No sabía si aún estaba o había yo regresado al Centro de recuperación de Aguas.
Por unos instantes estuve solo. Entonces surgió un ser pequeño de apariencia igual a la nuestra; un hombre en miniatura.
Me miró de manera significativa. Salió en dirección a un túnel que se adentraba hacia la tierra.
Sentí de manera instantánea una simpatía por aquel ser. Fui en la dirección que él había seguido.
Llegué cerca de la entrada del túnel, pero no continué porque percibí que yo era muy grande para entrar allá.
Esperé por algunos instantes y como aquel ser no volvió a aparecer, entonces regresé al lugar donde me encontraba antes de que él apareciera.
Desde allá miré hacia la entrada de aquel túnel. Allá estaba él, portando en su pequeña mano algo que brillaba y reflejaba la luz y que se modificaba con vivas vibraciones. Entonces él camino hacia mí y me entregó un bello cristal. Lo sujeté y le agradecí por aquel lindo obsequio.
Nuevamente ERSAM estaba conmigo. Entonces mentalmente me dijo: Vamos, por hoy ha sido suficiente. Ya hasta te has ganado un obsequio.
De manera casi simultánea ERSAM me hizo referencia a las criaturas marinas que luchan contra fuerzas maléficas y que son responsables por algunos de los secuestros de hombres y objetos en determinados puntos especiales del mar, como por ejemplo en el área cercana a las Bermudas.
De cierta manera, sentí que él nos prevenía. Entramos nuevamente hacia el centro del remolino, protegidos como al inicio del viaje y regresamos hacia a la puerta de la sala de reunión. Agradecí a ERSAM por el maravilloso paseo mientras él regresaba al mar.
5to. Viaje – 11 de Agosto de 1984
Dejé la mesa y me dirigí a la puerta de la sala. Sabía que allá encontraría a ERSAM. Partimos en dirección al Este, asegurándome de su mano.
No recuerdo haberla visto antes. Cuando la tuve entre mi mano sentí que era igual a la nuestra, aunque un poco mayor y me transmitía seguridad.
Curiosamente la miré y me di cuenta de que era verdosa, cubierta en algunos puntos con pequeñas y finísimas escamas en la parte superior.
Al aproximarnos al mar las cápsulas translúcidas aparecían envolviéndonos y nos sumergimos en el agua de manera diferente.
Nos sumergimos con los pies. Inmediatamente, seguimos a gran velocidad haciendo un zigzag abierto, siempre con los pies precediendo al cuerpo, como si fuéramos tragados a gran velocidad.
Sabía que estábamos siguiendo la dirección norte sumergidos en el Atlántico. Jamás había viajado en aquella posición.
Entendía que estábamos en una ruta, dirigiéndonos al encuentro de un punto determinado. Me surgió en la mente tres palabras: Atlántida, Mar de los Sargazos y Triángulo de las Bermudas.
Seguidamente nos detuvimos frente a un plano translúcido inclinado, muy difícil de ser percibido. Sentí que nos acercábamos a el, cuando lo vi girar. Inmediatamente percibí que estábamos en otro lugar, otra dimensión.
No conseguí ver perfectamente las cosas. No sé definir si era agua o una neblina, sólo sé que vi volúmenes grandes de objetos que asemejaban ser navíos y aviones.
Tuve la impresión de que allá estaban guardados hace mucho tiempo, como si eso fuera un gran depósito.
ERSAM, quien estaba a mi lado me habló. Apenas sentí que era hora de regresar. El regreso fue más rápido que un abrir y cerrar de ojos. Nada especial aconteció.
De vuelta a la mesa de reunión, me preguntaron si ERSAM aún estaba por ahí. Respondí que no lo estaba viendo.
Querían hacer preguntas. Sugerí que las hicieran, pues si él estuviera presente seguramente que no dejaría sin responder tales preguntas.
1) ¿Es verdadera la historia de los monstruos marinos que han sido vistos en el litoral Brasileño?
ERSAM:La verdad es que las experiencias atómicas han producido tantos monstruos visibles que no deben dudar de los que se transformaron por tales radiaciones, en las profundidades de los océanos.
Debo recordar que algunas especies aún desconocidas, sin estar transformadas les parecerían feas, imaginen entonces algunas que hallan pasado por un proceso de degeneración.
2) Estamos dispuestos a publicar un libro al respecto de la ciudad intraterrestre visitada por uno de nuestro médiums en viajes astrales.
Nos gustaría saber si está usted de acuerdo con la publicación y si usted puede colaborar con nosotros, a través del médium, dándonos informaciones sobre su trabajo.
ERSAM:Desde el inicio ha sido esa nuestra intención: divulgarlo y, sin querer herirlos, advertir sobre los peligros de los experimentos atómicos y nucleares.
La idea de divulgar esos contactos, sea de la manera que fuera presentada, también es nuestro propósito.
6to. Viaje – 20 de Agosto de 1984
Aproximadamente a las 21 hrs. iniciamos los ejercicios de desdoblamiento. Me levanté como siempre y me dirigí a la puerta de la sala.
Desde allá, miré a todos los que estaban reunidos alrededor de la mesa, incluso me vi sentado a la cabecera.
Vale la pena mencionar que antes de iniciar este trabajo final, ya había presentido que estaba siendo esperado por dos seres.
Anticipadamente, ya estaba ansioso por el viaje, en vista de la curiosidad que despertaba en mí la vida diaria de estos seres, cuya tarea nos proponíamos divulgar. Podía divisar el aspecto de la mujer.
Sabía que en su cabeza había dos filamentos de luz que salían de lo alto de los huesos temporales y describían una curva suave hacia abajo, doblándose a la misma altura y se aproximaban atrás de la cabeza para descender y juntarse en la base del cráneo.
Así realmente era ella, rápidamente lo noté. No había gran diferencia entre sus facciones y las de él, que yo ya conocía.
Sin embargo, no tuve tiempo de apreciarla más detalladamente, pues de inmediato mis manos fueron tomadas de manera enérgica, y me sentí como siendo asaltado y de inmediato ya estaba en la calzada del lugar donde nos reuníamos, pronto para salir.
Fue entonces cuando noté que algo no estaba bien. Pensé un poco y transmití ideas a las criaturas, algo como “¿Por qué tanta prisa?” y “Quiero ver mejor quiénes son ustedes”. Miré el rostro de mi amigo ERSAM.
Había algo que no me inspiraba confianza. Sus ojos eran huidizos, como si alguien usara una máscara bien hecha.
Hoy, cuando recuerdo eso, siento que si hubiera tenido tiempo de mirar un poco más, sabría que era otra persona disfrazada.
En aquel momento me sentí fuertemente atraído para mirar a la mujer y percibí en sus ojos un brillo de perversidad sólo por un instante porque entonces ella se carcajeó, levantó el brazo y me cubrió como con una ala, una membrana translúcida, a pesar de ser gruesa, de colores mezclados, que le unía el brazo al cuerpo.
Me sentí entonces levantado para volar junto a esos seres a gran altura. Sobrevolamos el mar y continuamos volando. Nuevamente desconfié.
No distinguía bien en esa ocasión. Era como si fuese llevado al lugar sin que supiera el camino.
Entonces sentí que estaba en un lugar cercano a una gran escalera muy inclinada y sin protección.
No había casas cerca. Vi a una mujer sola subiendo la escalera. Ella estaba de blanco y llevaba una bandeja con algo como frutas. Parecía incoherencia¼
Quería regresar, me sentía sólo, engañado y abandonado por mi amigo. De repente me pude percibir en lo alto, al final de la escalera.
Recuerdo que no quería ver lo que acontecería. Estaba sentado en un pequeño banco.
Coloqué la cabeza entre las manos y me quedé pensando, queriendo regresar. Tenía la sensación de que algo, como mi cuerpo que dejé atrás, fuera informado por el espíritu para regresar pronto, pero había algo que me daba, al mismo tiempo, fuerza para querer continuar, ir hasta el final.
Entonces, se abrió en mi mente un inmenso cuadro. No sé si era un videncia dentro del viaje astral, o si estaba en realidad en el lugar presenciando lo que acontecía.
No sabría precisar si el tiempo era presente, pasado o futuro. Hoy estoy propenso a pensar que era pasado.
Un bando de hombres-pez (???) seguía un barco desde hace tiempo. Era de día y el sol atravesaba las aguas dando un color amarillo-esmeralda irreal a aquellos hombres que seguían al pequeño barco.
Instantes después, no sé como, sentí que aquellos hombres hacían una corriente mental y pude ver que paralizaban a alguna personas de la embarcación.
Nuevamente vi que los perseguidores entonces aumentaban el poder de concentración y una fuerza que identifiqué como destructora y nefasta vibraba de manera extraña y agigantándose fue afectando toda la materia existente dentro del círculo cerrado.
El barco se fue tornando gris como si fuera tragado por una bruma, como una proyección se fue desvaneciendo con la llegada de la luz.
Sentí que los tripulantes del barco sufrían una muerte diferente, atroz por la novedad que representaba.
No pude ver el rostro de esos hermanos. Me fue permitido oír gritos pavorosos que me hicieron imaginar la dimensión del sufrimiento ocasionado por aquel tipo de muerte, algo como si fuera posible volver a una persona al revés, manteniéndola aún viva. Imaginé que ellos quedarían como muertos-vivos en otra dimensión.
Regresé angustiado, triste y decepcionado por no haber encontrado a mi amigo ERSAM.
Mentalmente preguntaba el por qué haber sido engañada por aquellos seres disfrazados, por qué había permitido tal cosa, y por fin pregunté dónde había él estado cuando casi había sido secuestrado.
Sentí entonces emanaciones de seguridad y amistad. ERSAM, muy cerca de mí, me dijo que había estado junto a mí todo el tiempo.
Sentí fuerte emoción, sin embargo, me sorprendió verlo retornar a Armat, dejándome lleno de interrogantes.
7to. Viaje – 25 de Agosto de 1984
Me encontré con nuestro amigo en la puerta. No había duda de que era ERSAM. Ni yo ni él mencionamos nada al respecto del viaje atribulado del desdoblamiento anterior.
Instantáneamente después de haber tenido como último registro de localización la calzada frente al lugar donde nos reuníamos, me vi frente al mar en la Región Noreste de Brasil.
Me di cuenta, en el día del desdoblamiento, que estaba planeando sobre aquella región, ya que era tan viva la reproducción de la costa, sus contornos, el agua verde del mar en las regiones someras, translúcidas y claras.
Me fijé que, perpendicular al triángulo formado por la punta noreste del Brasil y diagonal al Ecuador, había algo como una gran muralla en las profundidades del mar.
Después, en el fondo del océano, quedamos largo rato observando aquella construcción. Había algo como cortes paralelos por donde pasaba el agua, en toda la extensión de la barrera.
No recibí informaciones de ERSAM, ni conseguí captar sus pensamientos a fin de entender la utilidad de aquella “usina”.
Recuerdo que sentí la voluntad de salir, ya que en aquel lugar hacia mucho que permanecía sin entender el significado de aquella construcción, pero había algo que me forzaba a continuar en el lugar.
Entendí entonces que por aquella barrera pasaba una corriente venida del Atlántico Norte, por el fondo del océano.
Llegando próximo al litoral noreste brasileño, que se encontraba dentro del Atlántico, la corriente venía a la superficie cuando se aproximaba a la plataforma continental.
La barrera servía entonces para retirar las impurezas contenidas en el agua y al mismo tiempo apartarla del litoral, desviándola hacia la parte central del Atlántico.
Saliendo de ese punto, nos encaminamos en dirección a Armat. En ese momento pregunté a nuestro amigo por el cristal que me ganara como regalo de aquel pequeño hombre, en un viaje anterior.
Me respondió que el cristal llegaría a mí y que no me preocupara cómo ni cuando, pues lo reconocería; tal vez lo hallaste, ganaste o hasta lo compraste, no importa pues sabría cual era mi cristal.
Después de esa respuesta quise hacer otras preguntas pero no sabía como formularlas de manera específica pues siempre se me escapaban de la mente.
Desistí en eso, prefiriendo prestar atención a mi alrededor. Estaba en un lugar que imaginé como si fuera una salón de clases.
Todo lo que ahí vi y oí pasó a una velocidad increíble, como destellos, no obteniendo detalles precisos sobre los acontecimientos que ahí sucedieron.
Cuando salí del “Cinturón del Noreste” en dirección a ARMAT me vi en un lugar claro, con agua tan limpia que apenas irradiaba una luz verde, así como nuestra atmósfera acumula azul a la distancia.
Había varios niños risueños brincando. Se acercaban, subían, hablaban y se movían como pequeños peces flotando.
Después observé un salón de clases donde no había paredes ni techo, sino un límite en el espacio, todo muy claro y silencioso.
Los niños prestaban atención a un ser que hablaba de modo tranquilo, transmitiendo paz, seguridad y sabiduría.
El tema del aula era algo como “Hay muchas moradas en la Casa del Padre”. El maestro iniciaba la conferencia hablando al respecto de nosotros, terráqueos, que vivimos en ésta “Morada” llamada Tierra.
Transmitía un inmenso amor por nosotros y enseñaba que en todas las situaciones les cabría a ellos comprendernos así mismo ellos fueran perjudicados no deberían desquitarse.
Deberían protegerse y después reparar los daños, causados por el desequilibrio en el ambiente.
Entendí que ese amor y esa comprensión podrían ser entendidos y llevados a un grado hasta de sacrificio.
El maestro insistía que debíamos ser comprendidos, ayudados, respetados y amados, como se quiere a un hermano, como se quiere a un niño.
En ese salón había luz, color y sonido en una armonía tan perfecta que imaginé que fuera el amor materializado.
Salí de ese ambiente sublime y me encontré en un lugar parecido al anterior. Una luz azul profundo como la de la Luna aclaraba el ambiente con suavidad.
El lugar vibraba como una especie de magia. Vi entonces dos seres aproximarse uno al otro. Dos cuerpos fluídicos caminaban el uno hacia el otro.
Cuando se tocaron, primeramente en el tórax, a la altura del corazón, vi centellear una luz.
Enseguida alzaron los brazos. Los brazos izquierdos rodearon el cuerpo del compañero y quedaron con las manos abiertas; los brazos derechos fueron levantados hacia arriba, como fuente de captación de energía.
Entonces, los cuerpos, de los pies a la cabeza, fueron recorridos por ondas de luz y centellaron por algún tiempo, tres veces con mayor intensidad.
Recibí información de que el bebé estaba concebido y por un tiempo, que no sé precisar, él se materializaría fuera del cuerpo de la madre.
El cuerpo fluídico se iluminaría y se haría más denso hasta nacer. Esta última etapa no demoraría mucho.
Imagino que con base en nuestro tiempo sólo sería cuestión de minutos. Tengo la intuición de que ellos tenían conocimiento de la hora exacta en que la criatura se materializaría, que sexo sería e incluso sabrían quien es el espíritu reencarnante.
A partir de ahí las informaciones más completas me eran mostradas a través de la videncia, donde tuve oportunidad de observar escenas oriundas de su planeta de origen.
Recibí informaciones de que la alimentación era hecha a base de algas líquidas dentro de cápsulas o tabletas, y entiendo que eso era absorbido integralmente por el cuerpo.
Si había algo que debía ser eliminado era muy poco, como una transpiración, no contaminando el agua ni el ambiente, algo completamente imperceptible.
Los nutrientes recibidos de los alimentos variaban de acuerdo con la energía captada por el Sol o niveles de cultivo en relación a la superficie del agua, tiempo de colecta, edad de las algas, etc.
En relación a los medios de transporte, me fue revelado que no había carros ni naves dentro de las inmensas ciudades.
Ellos se transportaban velozmente cuando lo necesitaban, tal vez a más de 80 km/h. Hacia afuera de la ciudad, o sea, fuera de la protección anti-contaminante atómica, de un océano a otro, si es que lo interpreté perfectamente, ellos se desmaterializaban en un punto y se rematerializaban en otro.
Enseguida pregunté por las ropas, a pesar de nunca haberlos visto usando algo de la cintura para arriba. De la cintura para abajo nunca me fue permitido ver a algún ser, a no ser en esta ocasión cuando vi a los niños.
Tenían dos piernas como nosotros, apenas los pies eran un poco mayores, y donde tenemos dedos había algo como pies de pato para nadar, sin exagerar al grado como las que fabricamos.
Los pies de mis amigos eran maleables, flexibles, translúcidos y casi luminosos, con tonalidades predominantes de un verde esmeralda y verde agua.
Por momentos se movían rápidamente y por otros tan suavemente que parecían tocados por una suave brisa.
Vi que no usaban nada para esos movimientos, no obstante, pregunté por desconfiar, si usaban algo adjunto y que no lo pudiera yo percibir.
El me respondió: fíjese en mí. Entonces miré su cuerpo de arriba para abajo. No era nada diferente al cuerpo de los niños aquellos.
Tal vez algo más desenvuelto por la edad. Me dijo algo como que “no tenemos nada que esconder”. Los cuerpos son libres y lisos.
Cabeza, tronco y miembros libres al movimiento, como nuestro cuerpo. No había zonas genitales visibles externamente.
Deduzco que ya estaban libres del poder abrasador y esclavizante del sexo. Por lo que ellos estarían viviendo un nivel altísimo de ejercicio de amor, caridad y comprensión.
Sentí entonces que era hora de regresar y ahora todos esas visiones vibraban como destellos en mi mente confusa, por ser proyectadas y aprendidas tan intensamente rápido. No vi o sentí el viaje de regreso.
Estaba inmerso en todas aquellas maravillosas revelaciones. Presa de inmensa emoción agradecí por todo y retorné a la Tierra.
8vo. Viaje – 27 de agosto de 1984
Nos sumergimos en el mar. Salíamos en una dirección ignorada por mí. Después de un tiempo nos detuvimos frente a algo que supuse fuera una proyección, pero después noté que había profundidad y un espacio tridimensional circundante.
Era parecido a una esfera grande, hecha de masa pastosa, de color azul-grisáceo, que modificaba su superficie como si fuera rasgada por dentro, como si fuera succionada desde el centro.
Aparecían espacios huecos que, mutando y moviéndose, desaparecían después dando lugar a nuevas variaciones, permaneciendo siempre esférica; parecía estar viva.
Después vi el cuerpo de uno de esos seres unirse a su superficie y comenzar a pasar por los mismos cambios, hasta ser absorbido por ella.
Relacioné todo eso con un proceso de muerte y desintegración de materia. Lo encontré algo atemorizante porque me parecía que la persona iba para allá aún viva. Sin embargo, no vi sufrimiento ni pánico.
La persona se entregaba a los movimientos de la esfera hasta ser integrado a aquella materia plástica mutante que parecía tener vida.
No puedo afirmar si es así que desaparecen los cuerpos del pueblo de ARMAT, pero lo que vi en el proceso fue muy parecido con lo que le ocurrió a ERSAM.
Me pareció todo eso grotesco, feo para ser visto. Me pareció que no era la muerte concomitante con el grado de evolución, que consideré adelantado en todos los sentidos, para el pueblo de ARMAT.
Pero ¿quién soy yo para juzgar un proceso de muerte si ni siquiera recuerdo como fue mi último pasaje?
Inmediatamente después de esas visiones todo quedó oscuro, como si me borraran de la mente las escenas anteriores.
Pienso que ese proceso fue hecho por mi propia consciencia, pues cada vez que veo algo desagradable en el viaje todo se oscurece.
El viaje continuó. Llegamos nuevamente a la Costa Noreste. Esa costa estaba compuesta de un material oscuro, liso, entero y no era alta.
El agua de una determinada corriente que venía del Atlántico Norte era de alguna manera presionada de arriba para abajo, siendo llevada a pasar frente compuertas internas a gran velocidad, en fricción con algunos aparejos existentes, saliendo clara y luminiscente.
En esa región, después de la obstrucción, vi un tubo que, por el método de succión, colectaba algas en gran cantidad.
Regresamos a ARMAT. Nos detuvimos en un lugar parecido a un patio interno de una construcción griega antigua.
Vi hombres con nuestra apariencia, con túnicas blancas hasta los pies. Me espanté y sentí dificultad en comprender la presencia de aquellos hombres de nuestra “Tierra” en ARMAT.
Al poco tiempo fui informado que en su mayoría ellos fueron filósofos, médicos, profesores, etc., en fin, espíritus adelantados que ya habían vivido en la faz de la Tierra y hoy estaban encarnados en ARMAT, y que momentáneamente se habían presentado a mí con sus últimos ropajes terrenos.
Esto explicaría el amor que los habitantes de ARMAT nos dedican. En primer lugar, por haber ya vivido en el Planeta, en segundo lugar porque son espíritus bastante evolucionados.
Esos hombres, de cabellos blancos, piel clara pero bronceada por el sol, conversaban en tono bajo, voces calmas, en una conferencia armoniosa, sin ardor excesivo, pero con verdadera emoción.
No escuché lo que hablaban, apenas sabía que conversaban. Era como si viera por detrás de un vidrio transparente.
Después de esta escena vi un gran gimnasio cubierto. El techo era como un caleidoscopio inmenso, vivo y colorido.
Lo miré por largo rato, sólo entonces me di cuenta que estaba en el medio de un simposio y la materia a tratar era el amor al prójimo, el amor sacrificio, pero más útil, el amor por la humanidad; el amor cósmico por todas las criaturas del Universo.
Ese encuentro irradiaba ondas de amor y calor que atravesaban el tiempo y el espacio. Actuando de diversas formas en la faz de la Tierra en toda el aura viva del Planeta, deshacía substancias deletéreas y asfixiantes que envolvían el orbe. Era un trabajo de una fuerza incalculable.
Sorprendido y emocionado regresé al lugar de reunión del Grupo Ramatís.
9no. Viaje – 3 de septiembre de 1984
Salimos de la sala de reunión, en dirección al Este, directo al mar. En cuestión de segundos estábamos en ARMAT, dentro de un gimnasio cubierto o algo así, donde no recuerdo haber visto agua. Sólo sé que lo que vi, oí y sentí, tal vez nunca más lo viviré.
De lo alto caían flores, inmensas, suavemente, y venían acompañadas de música desconocida.
Era física, acariciante al cuerpo, suave, tocando a la gente, se transformaba en luz y color que se desvanecía en perfume, diferente de como lo sentimos aquí.
Sin sofocar, era intenso, vívido, muy difícil de explicar, nuestros sentidos son nada para vivir aquel espectáculo.
De ahí fui llevado hacia un punto cercano a las Bermudas. Allá sentí a ERSAM a mi lado.
Estábamos en un lugar donde había varios barriles conteniendo material radioactivo y entiendo que había hasta bombas no detonadas.
Fue rápida la visita a ese depósito. Regresamos hacia la dimensión Tierra, siglo XX, 1984. De ahí partimos en dirección al polo norte.
En la ida, entendí que visitaría alguna ciudad intraterrestre pues tuve la certeza de que ahí había una entrada hacia una de esas ciudades.
Pero lo que vi fue un deshielo, grandes bloques se desintegraban, y sabía que aquello era un trabajo que estaba siendo hecho para equilibrar el clima, abatido por desmantelamientos devastadores y criminales, por detonaciones de armas nucleares, deshaciendo los procesos naturales milenarios que en conjunto formaban ciclos regulares de variaciones climáticas.
Todo preparado, quedaba ahora un trabajo inmenso a la espera de los hombres intramarinos.
Ese deshielo artificial siendo distribuido por las diversas corrientes marinas y recorriendo todos los océanos volvería a equilibrar el clima.
Pero una cosa también quedó clara: los amigos del mar no podían intervenir más allá de lo que les era permitido y creo que ellos sólo estaban echando mano de esos recursos para que nosotros no destruyéramos la Tierra antes que llegara su tiempo.
Tengo la seguridad de que cuando ese tiempo se cumpla ellos no podrán más levantar un dedo a nuestro favor, aunque sus propios corazones sangren de dolor, considerando el amor que ellos nos dedican.
Regresamos en dirección al sur. Pasamos sobre el Cinturón Noreste y llegamos a ARMAT.
En ese día me fue permitido saber que todo el alimento era hecho a base de algas. Podían ser sólidos, en tabletas redondas o líquidos dentro de recipientes pequeños, transparentes.
Entiendo que se alimentaban muy poco, y por lo que pude percibir, no llevaban alimentos para casa, tal vez se alimentaban en el trabajo una vez por día, no tengo certeza.
También obtuve esclarecimientos al respecto del trabajo. Parte de la mano de obra era absorbida para la fabricación de alimentos, otra parte trabajaba para la agregación de cristales de sal que captaban la luz y la energía del sol a través del agua.
Otra gran parte trabajaba en los laboratorios diseminados por varios confines del océano.
Entendí también que había rotación en el trabajo, no existiendo grupos específicos que lidiaran siempre con alimentos y otros siempre con cristales, tornando rutinario el trabajo.
No existía diferencia entre las tareas; las de apariencia más humilde eran las que sustentaban a la clase más intelectual y sin la primera la segunda no existiría.
Un amigo del fondo del mar dejaba el servicio en un laboratorio de investigaciones anti-contaminación nuclear y regresaba para trabajar con los cristales o alimentos con la misma voluntad y alegría.
Quiero dejar claro que estas explicaciones se deben sólo al hecho de haber yo escuchado que confeccionar plaquetas de cristales sería tan monótono, que si se diera el caso de que nuestra humanidad tuviera que enfrentar aquel trabajo, se crearía de inmediato una clase obrera para enfrentar aquel servicio arduo sin jamás dejarlo y una clase privilegiada para ejecutar las tareas más amenas.
También supe que los habitantes de ARMAT tienen un período de infancia bien corto, pero no sé decir a cuanto equivaldría en nuestro tiempo.
En ese punto resalto el hecho de que desde el 8vo. viaje apenas sentí a ERSAM a mi lado. Lo veo con cierta dificultad al inicio del viaje. De ahí en adelante sé apenas que me acompaña de cerca.
10mo. Viaje – 10 de septiembre de 1984
ERSAM llegó. Sólo pude verlo con mucha dificultad. Recuerdo que hacía un gran esfuerzo para conseguir divisarlo y lo único que lograba ver era una imagen casi transparente. Salimos en dirección al mar.
Nos sumergimos inmediatamente. Observábamos grandes remolinos de agua negra, densa y ligera en la superficie del mar. No sé si el agua era negra por ser de noche o simbolizaba la contaminación exagerada por los desperdicios que los de superficie tiramos al mar.
En este viaje no sé exactamente porque sólo recorrimos puntos del mar trastornados por fuerzas y corrientes atemorizantes.
Nada puedo describir más, porque a pesar de que el viaje fue largo, pasé todo el tiempo observando fenómenos que inquietaban y sacudían al mar.
En ese instante me vino a la mente que lo que ví se refiere a lo que acontecerá en los días que anteceden a la invasión de los continentes por el mar.
Creo también que me fue mostrado el descontrol del mar, caso dado no fuera llevado a cabo el trabajo de los hermanos de ARMAT, aliviando y limpiando cada vez que abusamos del mar.
Aclaraciones Finales ERSAM está vivo.
El trabajo forma parte de una misión de socorro, iniciada hace 50 años. ERSAM y sus hermanos son voluntarios.
Me fue aclarado que todo el equipo instalado en el fondo de los mares tiene una capacidad de funcionar para poco más de veinte años, tiempo suficiente para que se defina el futuro de la Tierra.
Ellos regresarán en naves espaciales hacia su planeta de origen. Me fue dicho que el cuerpo, asemejando forma y colores marinos, era usado para el mejor convivir con la fauna de los mares.
Se estaban partiendo ahora. Algunos ya lo habían hecho. En ese instante vi naves saliendo del agua. Eran como platos muy finos, de metal plateado, cosa bien común.
Supe también que sería más difícil a partir de aquel momento establecer nuevas comunicaciones, lo que no significaba la imposibilidad total de nuevos contactos en el futuro.
Mirando hacia ERSAM, intentaba evaluar el sacrificio de aquel pueblo. Voluntarios, desafiando la vida en un planeta extraño, no llevaban absolutamente nada de nosotros.
No recibieron laureles ni aplausos, ni el Premio Nóbel por salvaguardar la vida en el Planeta Tierra, cuando reintegraron átomos y transformaron los residuos atómicos y radiación, impidiendo que las aguas del mar se tornaran vehículo de muerte, salvando la fauna y flora marinas.
Al frente mío, ERSAM ya no tenía aletas ni escamas coloridas. Más alto que nosotros, piel clara, apariencia humana de los terráqueos, trazos de fisonomía perfecta, apenas el filamento de luz permanecía en lo alto de la cabeza, como la primera vez que lo vi.
Después de algunas reflexiones, le pregunté como podríamos agradecer o retribuir tan grande trabajo. Me dijo apenas, que nosotros también algún día haríamos lo mismo por otros pueblos, impulsados por el amor que pudiéramos desenvolver a través de las experiencias infinitas vividas a lo largo de las sucesivas jornadas en el plano físico.
AMAR fue el último verbo que él conjugó.
¿Qué amor es ese que desconozco, que hace que las personas salgan de sus casas, dejen sus conquistas, para ayudar pueblos atrasados a que no se destruyan, corriendo el riesgo de ellos mismos ser aniquilados, y acabada la tarea salir así como si nunca hubieran existido?
Esa interrogante, la guardo para momentos de reflexión, seguro de que el tiempo me dará la respuesta, si no aquí, en algún punto de la eternidad. Urge aguardar.
El médium que viajó con ERSAM
Mensajes de los Amigos Intraterrestres
1er. mensaje psicografiado Queridos amigos, su trabajo es muy valioso, pero aún hay un largo camino por recorrer.
No se desanimen. Un día llegarán a la verdad y me encontrarán. Rarafath Morador de uno de los Mundos subterráneos
2do. Mensaje El túnel por donde usted pasó no era una cobra*, sino el “túnel del tiempo”, aquel que le llevó a las profundidades de la Tierra que está también habitada por Seres de quienes usted vio el perfil.
El cuerpo no le ha sido permitido aún verlo. En breve lo verá. No se impresione, pues regresará allá otras veces.
Rarafath
*Palabras de la médium:Cuando comencé mi viaje astral, me parecía que estuviera entrando por la boca de una gigantesca cobra, lo que posteriormente me fue explicado que se trataba de un túnel que conducía a la entrada de uno de los mundos subterráneos existentes en la Tierra.
3er. Mensaje: Paz para todos. El mundo que usted visita no está en el Universo**, sino en un mundo intraterrestre; varias veces más le llevaré allá para mostrarle como es y como funciona.No se asuste.
Rarafath
**Aclaraciones de la médium:En otro de mis viajes creí estar observando el Universo. Pero más tarde obtuve la explicación de que se trataba de una “ciudad intraterrestre”, asunto del cual, hasta aquel momento, nunca había oído mencionar.
Habitantes Los steltanos son un pueblo remanente de un continente que se hundió, pero, no es la Atlántida.
Los sobrevivientes encontraron, bajo la superficie oceánica, una entrada hacia el interior del Planeta, que llegó a ser su mundo intraterrestre.
Este túnel submarino, cuando llega a su final, las aguas que lo recorren forman una playa bellísima.
Los habitantes de este mundo intraterrestre son muy altos y delgados, sus extremidades son finas y contraídas, sus cabezas son grandes y largas, no teniendo cabellos ni pabellón de las orejas, con una cara estilizada y con ojos oblicuos y boca prominente. Todos ellos son muy parecidos entre sí, como si fueran copias.
Visité una familia constituida por un matrimonio y un niño. Su rutina durante el día era más o menos la siguiente: por la mañana hacen el desayuno y enseguida el hombre sale para el trabajo.
La mujer lleva al niño a la escuela o guardería infantil y después se dirige a su trabajo.
Al final del día hace lo mismo en el trayecto de vuelta a casa. Ahí entonces da inicio a algunas tareas caseras que en realidad son poquísimas*.
En la noche el hombre se sienta confortablemente, coloca su lectura al día; la mujer hace el arreglo de la mesa. El niño estudia frente a una computadora.
Todos silenciosos y compenetrados en sus respectivas tareas. Terminadas las mismas se reúnen para conversar un poco y enseguida se van a descansar.
Según me informaron, la mujer no necesita de la participación del compañero para quedar embarazada, pues ella posee ambos sistemas reproductores, tanto el masculino como el femenino.
Para dar a luz, la madre busca un hospital. El proceso del nacimiento es indoloro. Me aclararon que cuando el bebé está por nacer, se desmaterializa dentro de la madre y pasa hacia el mundo exterior materializándose nuevamente.
A partir de ese momento no depende tanto de sus madres como lo hacen nuestros niños.
Es como si fuera un animalito, una vez nacido, no demorará mucho y estará caminando sin necesitar pasar por aquellos estados de arrastrarse, gatear y andar.
Su alimentación es simple, como también la de los adultos, sin ser necesario que sea hecha separadamente como la de los terráqueos de superficie.
Cuando las personas sienten la aproximación de la muerte natural, buscan un lugar tranquilo y ahí se volatilizan, se desintegran, no quedando nada. Las personas simplemente se esfuman, desapareciendo en el aire.
*Nota de la médium:En mis visitas por la ciudad, observé que nuestros hermanos intraterrestres no usan ropajes, evitando, por tanto, la tarea de lavarlos.
La alimentación es preparada en fábricas y es llevada a toda la comunidad. Me pareció que ellos viven dentro de un socialismo altamente evolucionado. No hay, por tanto, desperdicios ni basura.
Educación En sus salones de clase pude constatar que los alumnos no dependen de profesores para que les impartan las materias.
Cada uno de ellos se sienta frente una minicomputadora y las materias les van siendo impartidas en la medida de la capacidad y aptitud de cada uno.
La enseñanza no está esquematizada ni estancada, no requiere de un currículo obligatorio para todos al mismo tiempo como acontece en nuestras escuelas.
Visité un enorme laboratorio donde varias personas hacían investigaciones. Este laboratorio tenía la forma de una herradura y las personas se mantenían sentadas observando por intermedio de sus pequeños aparatos que tenían comunicación directa con una gran pantalla situada al final de la sala, en la cual era proyectada la figura de un cuerpo humano, sobresaliendo todo su sistema vascular. Parecía entonces ser un salón de anatomía.
Cada alumno, por medio de su aparato, hacía sobresalir, en aquel sistema, la parte que más le interesaba y todo eso era hecho con mucho orden.
En esa pantalla vi proyectada, posteriormente, la detonación de una bomba atómica con su enorme columna de humo y su agresión a la naturaleza, quedando la tierra quemada y desierta sin señales de vida. Fue una visión bastante triste y deprimente.
Agricultura
La tarea de cultivo del campo es inmensa y el proceso de irrigación es aéreo. Hay diversos tipos de hortalizas y legumbres plantadas, así como el cultivo de extensas áreas de árboles frutales.
Las frutas y legumbres son cosechados, tratados y su jugo es envasado y almacenado por un proceso totalmente mecanizado.
Las zanahorias, por ejemplo, son extraídas del interior de la tierra por aparatos y llevados hacia una máquina donde son trituradas y su jugo sale ya envasado en garrafas que son herméticamente cerradas.
De acuerdo a una explicación de Rarafath, todos esos alimentos que están siendo guardados serán destinados a los futuros huéspedes terráqueos de superficie, en los primeros tiempos de exilio, hasta que ellos se acostumbren con el nuevo tipo de alimentación de los intraterrestres que es sintético.
Nota de la médium:Según varios mensajes recibidos a través mío y de otros compañeros de nuestro Centro Espiritual, comunicaciones éstas, que están de acuerdo con varias obras publicadas en diferentes épocas y regiones del mundo, la Tierra está viviendo los últimos estertores de un ciclo, de una civilización fallida, pasando sus habitantes encarnados y su población astral por un proceso de selección final, que viene siendo el “juicio final” tan hablado y previsto por todas las religiones y por los nuevos profetas en los tiempo actuales.
Los escogidos, o los de la derecha del Cristo heredarán una nueva Tierra; no desaparecerán en la hecatombe de los últimos días, tragados por maremotos, terremotos, incendios, inundaciones, hambre, guerra, epidemias, etc.
Serán antes “arrebatados” o retirados en cuerpo físico de la superficie del globo por hermanos extraterrestres e intraterrestres, y serán cuidadosamente abrigados en alguna parte de este nuestro Universo, pues la “Casa del Padre tiene muchas moradas”, donde permanecerán por tiempo indeterminado, hasta que nuevamente halla condiciones de vida en la faz del Planeta Tierra.
He ahí la razón por la que nuestros amigos y hermanos de Stelta se están preparando para la hora decisiva, para el gran evento, cuando las Fuerzas Supremas del Bien detengan toda esa confusión y locura que reina entre nosotros, donde los auténticos valores que son las cosas del espíritu están subvertidos, subestimados y denigrados por los placeres inmediatos de la materia.
Nunca se vio tanto libertinaje, corrupción y violencia.
Se crea o no, el desarrollo de los acontecimientos no podrá ser evitado, a menos que la criatura humana pase a amar a Dios por encima de todas las cosas y procurase ser renovado interiormente; y sabemos que esa transformación es difícil en los pocos años que nos restan, cuando desperdiciamos tiempo y oportunidades durante dos mil años.
“Aquel que tuviera ojos para ver, que vea y oídos para oír, que escuche”.
Deporte y Esparcimiento
Un día al llegar a Stelta, me encontré diferente. En esta ocasión era de noche y Rarafath me dijo que me mostraría un poco la vida nocturna.
El pueblo de esta ciudad se dedica a diversas modalidades de deporte y arte muy apreciados.
Visité un salón enorme donde grupos de cuatro personas sentadas alrededor de una mesa jugaban lo que parecía ser ajedrez.
Había también, en este mismo salón, otros tipos de juegos que desenvuelven la mente y el raciocinio. No vi juegos de cartas, ni bebidas siendo servidas a alguien.
En uno de mis viajes, nos detuvimos frente al Restaurante Interplanetario. Una vez allá adentro, pude observar grupos de personas sentadas en mesas cuyas sillas estaban de costado unas con otras, dispuestas en círculos por el salón.
Algunos conversaban entre sí, otros prestaban atención a lo que pasaba en un pequeño palco donde artistas tocaban algunos instrumentos.
La luz era suave transmitiendo mucha calma.
Extrañamente no podía oír lo que ellos tocaban, ni lo que cualquiera de esas personas conversaba. Me pareció que todo era telepáticamente transmitido.
Fui también a un salón que parecía quedar en un estadio y donde varias parejas jugaban algo parecido al ajedrez y otras personas de pie observaban con mucho interés el desarrollo de los juegos.
Visité también un enorme teatro. Me pareció todo ahí muy interesante. La gente en platea, atentamente, observaba los que pasaba en el palco.
Lo que más me llamó la atención fue el interior del teatro que no era revestido de ceniza como vi en todos los lugares que visité, sin embargo, todo el teatro estaba decorado con pinturas diversas, en las paredes y en el techo.
Los actores trabajaban vestidos, con ropaje de mucho colorido, belleza y riqueza. Parecía una caracterización de nuestro mundo.
Al terminar el espectáculo todos aplaudían y más tarde se retiraron. Cuando finalmente salimos, al apagar las luces no había nadie afuera y la ciudad parecía dormida, sin embargo bella y ricamente iluminada.
En esa día había encontrado a Stelta diferente de las otras veces que la visitara, es que era de noche y así conocí un poco de su vida nocturna.
Quiero mencionar aquí que a veces, en esos viajes astrales, nos encontramos con seres extraños y feos que nos ocasionan pavor y fue lo que aconteció en esa ocasión.
Cuando salí del Centro Espiritual me encontré unos mascarones enormes. Tuve miedo y regresé.
Después hablé conmigo misma que no había porque quedar así atemorizada, pues del lado de afuera Rarafath debería estar a mi espera. Regresé y así fue lo que aconteció.
El me extendió la mano como de costumbre y aquellas figuras horrendas no molestaron.
De regreso, al salir del disco a la puerta del Grupo Espiritual los seres extraños habían desaparecido. Todo estaba calmo.
Me despedí de Rarafath y entré.
Hice esta anotación para decir a las personas que tengan esta facultad del viaje astral que ni yo ni otros mediums del Grupo tuvimos problema alguno en nuestros viajes, pues tenemos siempre a lado un Amigo, aunque en algunos momentos no podamos verlo, pero podemos sentir su inconfundible presencia.
Transporte
Los medios de transporte de Stelta, lugar para nosotros completamente desconocido, son todos aéreos. Sus sistemas de comunicación son todos computarizados.
Todas las conducciones transitan en el aire, encima de caminos o algo semejante, tanto suben como bajan y hacen curvas en todos los sentidos.
Existe aquello que comúnmente llamamos “discos voladores”, tipo pequeño, para paseos y trabajo, con capacidad para tres pasajeros.
Corren a alta velocidad y son como nuestros carros o como aviones sin alas. Hay también transportes colectivos que llevan gran cantidad de personas.
Vi unos transportes muy parecidos con nuestro trenes y que se mueven a través de un sólo camino central desenvolviendo gran velocidad, siendo como ya mencioné, aéreos. Hacen sus paradas predeterminadas en estaciones bien equipadas y organizadas.
Visité también un “campo de aterrizaje” y para mi sorpresa estaban centenares de “discos voladores”.
Mi amigo y yo nos dirigimos a uno de esos “discos”. Me dijo que en aquella ocasión me lo mostraría por dentro y me daría algunas explicaciones al respecto.
Al llegar cerca del disco se abrió automáticamente una puerta descendiendo una escalera.
Entramos y encontré una especie de corredor con puertas de una lado a otro, como si fuera un vagón dormitorio de tren.
Mi amigo aclaró que aquellas cabinas servirían más tarde para transportar a los habitantes de la faz de la Tierra por ocasión del rescate, para que vivieran en ellas momentáneamente hasta poder retornar a la superficie después que los “acontecimientos previstos” hallan pasado.
La velocidad de esos aparatos es independiente de su tamaño o tarea realizada, así como también de las maniobras efectuadas, tanto en sentido vertical como horizontal. Su movimiento suave, cual hoja al viento, es simplemente sorprendente.
Industria
Visitamos una de sus industrias. Fuimos a ver como son fabricados sus “discos voladores”.
En un hangar bastante grande vi varios de esos discos ser fabricados en serie por robots. En su línea de montaje tanto se producen los discos colectivos como los de paseo.
Me dieron una explicación de que aquellas luces que vemos en sus variadas gamas de colores son provenientes de la combustión del contacto con el aire atmosférico.
En esa ocasión recibí el aviso de que no deberíamos aproximarnos, aquí en la superficie, a una nave espacial, pues podríamos correr el riesgo de salir con graves quemaduras debido a la radioactividad existente en torno del aparato; sólo podríamos aproximarnos cuando fuéramos invitados a hacerlo, sin temor de contaminación. Se sobrentiende en ese caso que el área en torno del aparato está limpia.*
El sistema de propulsión de las naves es hecho por generadores de fuerzas que queman el aire produciendo la combustión que lanza la nave a alta velocidad y en todo los sentidos.
La fuerza gravitacional en Stelta fue dominada a través de procesos científicos que nosotros los de la corteza terrestre podremos descubrir también.
Es un proceso, me dice el Mentor, que después de dominado pasará a ser muy simple para nosotros inclusive en nuestros vuelos espaciales, en que no necesitaremos de tanto combustible para los lanzamientos de nuestras naves.
En seguida, respondió la siguiente pregunta hecha por un compañero del Grupo:
- ¿Tenemos ya condiciones de desenvolver naves semejantes, en el estado actual de conocimientos terrestres a partir de la energía atómica?
- Como dije anteriormente, las naves podrán ser hechas y serán, sin embargo, a partir del dominio de la gravedad y no necesitarán más de la energía atómica que en muchos casos es perjudicial al mundo, aunque actualmente venga prestando muchos servicios. Será por medio de un sistema bien simple que ustedes dominarán la energía. Este estado, el atómico, ustedes lo dejarán de utilizar en breve.
*En este día Rarafath me dijo que él ya había aparecido dos veces ante mí en sus discos voladores. Ahora, estimados lectores, aprovecho la enseñanza para contarles el avistamiento que tuve, realmente, en dos ocasiones:
- 1era. aparición:En 1960, estaba pasando el verano con mi familia en la playa de Nueva Almeida, para ser más exacta del lado de Joaripe, que en aquel tiempo era una playa primitiva, contando con poquísimas casas, sin luz eléctrica, o cualquier otra infraestructura, a no ser por los trazados de las calles.
Nuestra casa quedaba aislada por los lados y atrás, por el frente vivía una familia de Maratiba.
Mirando por la ventana, se veía solamente oscuridad y el cielo se destacaba más con sus noches estrelladas.
Cierta noche, después de cerrar toda la casa, estábamos en la cocina que estaba iluminada por una lámpara, llegué a la ventana para cerrarla y fue cuando quedé estática mirando hacia afuera y viendo un enorme objeto que resplandecía con variadas luces de colores, y aquello se venía acercando en dirección a nuestra casa.
Podría decirse que fuera un reflejo de algún tipo de luz, pero como ya dije no teníamos iluminación pública y en esa noche el cielo no estaba tan claro, ni estrellado, para haber cualquier tipo de ilusión óptica.
Saliendo de mi estupor, trémula de miedo, cerré la ventana y conté a mi familia lo que había ocurrido. Todos querían ver, pero yo con mi prudencia y miedo no lo dejé.
Sólo poco más tarde, cuando tomamos valor nos propusimos mirar, pero ya no había nada del objeto que se venía aproximando lentamente como si fuera a aterrizar.
- 2da. aparición:Una madrugada de verano muy caliente en el año de 1969, dormíamos con la ventana abierta yo y mis hermanas.
Al poco rato, desperté, cosa que me acontece muy raramente y, mirando por la ventana al cielo, ví un objeto que se movía a una velocidad espantosa: subía y bajaba, hacía círculos, desaparecía, para enseguida aparecer nuevamente con los mismos movimientos.
El objeto estaba todo iluminado con luces de varios matices. Quedé observando por largo rato, después nuevamente el miedo me invadió y me tape la cabeza con la sábana.
Después de algún rato me destape y ahí estaba el mismo objeto en su movimiento para, de repente, desaparecer de mi campo visual.
Pensando que regresaría llamé a mis hermanas y nos quedamos observando el cielo por algún tiempo, sin embargo no vimos nada más. Después de esa segunda aparición, no volví a ver cualquier objeto estando en vigilia.
Trabajo – Ciencia – Investigación
Pude notar en varias ocasiones que en una cúpula, situada en una torre muy alta, varios seres estaban trabajando activamente con computadoras.
Tengo la impresión que de aquellos enormes paneles electrónicos parten todos los comandos de aquel mundo extraño.
Enseguida fuimos a la sala de “Control de la Tierra”, donde en una pantalla, de proporciones gigantescas, aparecían escenas de lo que pasaba aquí en la superficie.
Sus experiencias, sus guerras, sus descubrimientos, contaminaciones y el avance de su tecnología y de la ciencias, en fin, todo lo bueno o ruin que la humanidad ha construido a su regreso.
Aprovechando la oportunidad de estar conversando y trasladándonos de un lugar hacia otro, le pregunté a Rarafath, por solicitud de alguien de nuestra reunión, ¿Cómo se presentaba él cuando me venía a buscar, si en cuerpo astral o de que manera? A lo que él respondió:
- “En nuestro mundo ya evolucionamos bastante y por eso podemos transportarnos hacia donde quisiéramos, desapareciendo momentáneamente de nuestro ambiente y retornamos enseguida a la forma material.
Podemos transportarnos también así, como le voy a demostrar ahora*, traspasando barreras, sean paredes blindadas, vidrios cualquiera, o cualquier otro obstáculo.
Podemos ahora estar aquí y aparecer en el lugar más distante. Podemos estar visibles para unos e invisibles para otros.
Y es así como me presento, visible para usted e invisible para los demás miembros que componen el Grupo de Trabajo”.
Visité también un enorme laboratorio donde trabajaban varias personas con tubos de ensaye del tamaño de una persona y de material transparente como vidrio. Dentro de esos tubos acontecía la materialización y desmaterialización.
La operación se efectúa del modo siguiente: uno de ellos entra en un tubo, el operador activa los controles y la persona se desmaterializa y entonces se rematerializa en el otro tubo.
Todo eso en un abrir y cerrar de ojos. El Mentor me explicó que ese sistema es utilizado en los terrestres que son llevados para allá.
Las personas que pasan por este proceso, más allá de la transformación de su forma humana en seres de forma y apariencia igual a la de ellos, se da también una evolución moral e intelectual de muchos años hacia adelante de su estado anterior.
Era como nacer de nuevo en otra dimensión, en un mundo muy avanzado en ciencia, moral y tecnología**.
Debe ser por ese motivo que en mis visitas nunca había visto allá un ser humano como nosotros, naturalmente si fueran a vivir ahí definitivamente que sería sometidos al citado proceso. Todos son tan parecidos que me recuerdan copias.
En el viaje del 10 de agosto seguimos el camino de costumbre, dirigiéndonos hacia las montañas y bajo la base de una de ellas entramos por un túnel. Llegando a la ciudad fuimos a un lugar muy parecido a un observatorio.
Entramos a un anfiteatro, nos sentamos y nos pusimos a observar a los científicos quienes trabajaban con aparatos computarizados.
Al frente de ellos había una pantalla cóncava de aproximadamente 180° la cual reflejó lo que ahora procuro narrar:
Primeramente apareció todo el sistema solar y, dígase por cierto que, lo que vi amigo lector, créame, que es difícil, muy difícil, casi imposible de ser descrito, por lo bello y trascendental.
En el centro se situaba el sol con toda su fuerza, luz y calor, surgían después los demás planetas en tamaños y colores diferentes sobre un fondo azul puro.
Después, aparecía otro cuadro, ya en fondo oscuro, mostrando otros sistemas solares y galaxias enteras.
Nos mostraban entonces toda la pantalla con una belleza indescriptible, como una caja de terciopelo negro que se abría dejando ver brillantes y más brillantes.
Era el Cosmos en toda su inmensidad infinita, con la grandiosidad que sólo el Soberano de Todo el Universo puede crear.
Una vez deshecho ese cuadro, volvieron a mostrarnos nuevamente el fondo azul con la Tierra acercándose lentamente y ocupando toda la pantalla.
Vi entonces la capa atmosférica cubierta de nubes blancas. La imagen se aproximaba más, se veía la división de las aguas y de los continentes cada vez más cerca, hasta identificar un punto localizado en América del Norte.
El punto era el Pentágono. Vimos oficiales uniformados, con sus documentos, unos entrando y otros saliendo.
Luego, a continuación apareció solamente la fachada de la Casa Blanca y después la del Capitolio. Como en una película fueron surgiendo lentamente diversos lugares del Planeta.
En Rusia apareció el Kremlin. De ahí saltamos hacia China y Japón con sus templos y pagodas.
A continuación fuimos a Irak con sus guerras. De aquella parte del Globo empezamos a distanciarnos otra vez haciendo un retroceso.
Los colores y las formas eran tan intensas que nos daba la impresión de estar apreciando en vivo todas esas cosas, “in situ”.
¡Que bello y grandioso era todo aquello!¼.
Agradezco al Padre por estos instantes de raras bellezas que me fue dado admirar y postrarme espiritualmente frente al poder y la gloria del Gran Arquitecto del Universo!
En esa inmensidad de la atmósfera identifiqué también una nave espacial nuestra haciendo su viaje y varios satélites siguiendo sus órbitas.
Rarafath me comentó que todo ese trabajo es hecho ininterrumpidamente y con mucho cuidado y exactitud.
Que ellos procuran ayudar y suavizar en lo que fuera posible la agresión de la humanidad a la Tierra para protección nuestra y de ellos, pues con tantas pruebas nucleares, el suelo, aire y el mar quedan contaminados y esa contaminación puede acabar por perjudicarlos, ya que ellos también forman parte del mismo Planeta.
*Nota: Su demostración constituyó en pasar a través de la pared, como si allí no existiera obstáculo al frente y después regresó.
Por falta de un termino apropiado diría que sus células se desintegran, traspasan la barrera y se reintegran otra vez formando su cuerpo tangible.
**Nota:Queremos aclarar que no todos los terrestres rescatados por esos hermanos pasarán por el citado proceso de evolución.
Solamente aquellas personas espiritualmente evolucionadas que aquí se encuentran encarnadas con la finalidad de ejecutar una tarea específica.
Al ser rescatadas pasarán por el proceso descrito, pues la justicia divina no distribuye favores y no ofrece privilegios a quien quiera que sea.
“A cada quién será dado según sus obras y merecimientos”. Palabras del Maestro Jesús. Esta es la Ley.
Palabras de Alerta Queridos hermanos, Conforme prometí aquí estoy dándoles mi mensaje para cerrar este trabajo hecho con cariño y sacrificio.
Quiero decirles a los lectores que lo que fue visto y escrito por esa médium es un pálido relato de aquello que le fue mostrado.
Por así decirlo, fue levantada una pequeña cortina de nuestro mundo. No queden sobresaltados con lo que les fue dado a conocer, pues lo que en nuestra Ciudad existe está con el consentimiento de Dios, SER SUPREMO DE TODO EL UNIVERSO.
Eran necesarios estos conocimientos para que queden sobre aviso de lo que está por venir. No se asusten!
En cuanto al personal del Grupo de Estudios, les digo que no se desanimen en sus trabajos pues el campo sembrado del Señor es grande.
Les digo, que ustedes serán criticados por algunos y por muchos juzgados insensatos, pero no hagan caso y continúen con ese trabajo trazado por ustedes.
Algún día, tal vez no muy distante, se les dará el crédito debido. Entonces críticos e incrédulos se rendirán frente a la verdad de los hechos.
Les dejo una palabra de aliento y de esperanza: confíen en el CREADOR con todas sus fuerzas y con toda su fe.
Estuve con ustedes por un tiempo en viajes astrales y en breve continuaremos, pues ya les dije que existen muchas otras colonias subterráneas e iremos a visitar algunas.
Quedamos aquí, velando por “su Mundo”, del cual también formamos parte. Los dejo en la paz de Dios y en Dios confíen.
Hasta en breve, Rarafath (El intraterrestre que condujo a la médium en sus visitas, en cuerpo astral, a STELTA, su linda ciudad subterránea)
Mensajes Finales Hermanos,
Cuando parezca muy cercana la victoria de las Tinieblas y de la ignorancia sobre la luz de los que sueñan;
Cuando parezca inútil la lucha por la paz por haberse agotado todos los esfuerzos para ese fin;
Cuando el desentendimiento entre las Naciones supere el clímax de la desesperación;
Cuando astillas de violencias alcancen a los que trabajan en dirección del bien;
Cuando los horrores de la destrucción impriman en las criaturas las marcas del desánimo;
Cuando el sonido de las trompetas de guerra retumbe en los corazones amargados;
Cuando la devastación de las labranzas por las plagas consuma los últimos hilos de esperanza; aún habrán de tener fe, pues habrá llegado la hora en que llevaremos a aquellos que fueron escogidos, pues ellos mismos escogieron el camino que los llevará hasta nosotros.
Arfat Habitante de STELTA, una ciudad intraterrestre Salve hermanos, Compañeros de jornada, amigos en el tiempo y en el espacio.
Cargo conmigo la ansiedad de quien tiene algo que transmitir a ustedes desde hace mucho tiempo, la espera del momento oportuno que demoraba en llegar.
Les traigo la paz en nombre de todos los MAESTROS ASCENDIDOS y en nombre de RAMATIS, uno de nuestros Maestros Mayores y les deseo la “liberación”.
Caminar la jornada muchas veces presenta aspectos dolorosos, pero no deben engañarse por promesas seductoras y atrayentes que, revestidas de ornamentación luminosa, en verdad no tienen luz propia.
Caminantes, aunque tropiecen en una de esas piedras fulgurantes que reflejan apenas rayos de luz dirigidos hacia ustedes, no teman, las próximas serán menores, sin embargo serán valiosos tesoros.
No se perturben en esta marcha que asciende a las estrellas. La incomprensión de algunos, a manera de insinuaciones destructoras, ha de ser para ustedes una inyección de ánimo y disposición para el estudio, a fin de consolidar la confianza de que saben a donde van, no dejándose abatir por las ofensivas, porque la comprensión de su estado y de aquel que les persigue ya les es patrimonio del propio espíritu.
En los cielos no se descansa y para ingresar en las esferas espirituales mayores hay que entrenarse a través de la experiencia, venciendo los pedruscos de la obstinación, los atolladeros de la intriga y las celadas enemigas y encontrar el atajo que reduce el tiempo de la caminata.
Adelante caminantes, el tiempo pasa. Valor amigos, el tiempo vuela. Fuerza compañeros, nosotros los esperaremos. Hasta entonces.
Paz con todos. Paz en nombre del MAESTRO. (sin firma)
Nota:Fueron vistos por el médium dos intraterrestres. Eran altos, delgados, brazos largos, ausencia de cabellos, cabeza grande, ojos oblicuos, bondadosos, inspirando paz y confianza. Muy simpáticos. Salieron riendo y haciendo ademanes para el médium.
Este mensaje fue psicofónico.
Lo que hay para leer
1. Los exiliados de Capela -Cte. Edgard Armond.
2. El Despertar de los Magos -Jacques Bergier y Louis Pauwels.
3. Los Archivos de lo Insólito -Guy Tarade.
4. Las Crónicas de los Mundos Paralelos -Guy Tarade.
5. Inmersión en el Hiperespacio – al. Moacyr Uchoa.
6. Gobernantes invisibles -Serge Hutin.
7. OVNI y las civilizaciones Intraterrenas – Guy Tarade.
8. La Ermita -T. Lobsang Rampa.
9. Capítulos de la Vida – T. Lobsang Rampa.
10. Usted y la Eternidad – T. Lobsang Rampa.
11. La Tierra Hueca – Raymond Bernard.
12. Los Intraterrestres – Marie Therese Guincard y P. Paolantoni.
13. Shambhala – Andrew Tomas.
14. Mensajes Extraterrestres – Luiz Gonzaga S. de Paula.
15. Atlántida -Roselis von Sass.
16. En el umbral del Misterio de la Sobrevivencia – Hamilton Prado.
17. Viajes Fuera del Cuerpo – Robert A. Monroe.
18. Mensajes del Astral – Ramatís.
19. Misterios del Roncador – Udo O. Luckner.
20. UFOS – Nuestra Misión en el Planeta Tierra – E. Amaral.
21. En un Disco Volador visité otros Planeta – E. Amaral.
22. Los Discos Voladores, Utopía o Realidad? – Arthur Berlet.
23. Mi Historia – Uri Geller.
24. Uri Geller – Andrija Puharich.
25. El Apocalipsis Interpretado – Mários Sanches.
26. Profecías de Nostradamus – José Marques da Cruz.
27. Juicio Final – Aeton Ramaiana.
28. La Ciudad de los Siete Planetas – Polo Noel Atan.
29. La Raza Futura – Bulwer Lytton.
30. El Rey del Mundo – René Guenon.
31. En la Cortina del Tiempo – Cte. Edgard Armond.
32. Así lo escuché del Maestro – Caio Miranda.
33. La India Secreta – Paul Brunton.
34. El Egipto Secreto – Paul Brunton.
35. Edgard Cayce, el hombre del Misterio – Tomas Sugrue.
36. Bestias, Hombres y Dioses – Ferdinand Ossendowski.
37. Las Profecías de la Pirámide – Mx Toth.
38. El libro de lo inexplicable – Jacques Bergier.
Luciano
febrero 16, 2012 at 12:43Hermoso Mensaje! Abrazos de Luz!